Hace unas semanas escribí un post sobre desenredar los pensamientos en tu cabeza de la Policía Alimentaria del Aliado de la Nutrición. La Policía Alimentaria es una voz poco servicial, que te dice lo que debes y no debes hacer, todo con un lado de vergüenza. El Aliado de la Nutrición es una voz útil, que te guía suavemente hacia las opciones de alimentos que te hacen sentir mejor.

Escuché mucho de mis clientes después de ese post, ya que les hizo pensar más en si sus elecciones de comida eran fruto del castigo o del cuidado personal. ¿Estoy haciendo esta ensalada porque se me antoja algo ligero y refrescante después de haber comido comida más pesada ayer, o estoy haciendo esta ensalada porque creo que debería hacerlo después de haber comido comida más pesada ayer. Siempre es una señal tranquilizadora para los clientes cuando su práctica intuitiva de comer comienza a guiarlos hacia alimentos más nutritivos, pero también puede ser confuso tratar de desenredar si están tomando decisiones porque creen que deberían o porque es lo que realmente su cuerpo anhela. Esto es especialmente cierto para alguien que acaba de volver a estar en contacto con las señales de su cuerpo.

Para ayudar a desenredar la confusión, hay una pregunta que hago a mis clientes antes de hacer elecciones de comida y ejercicio para ver si su decisión es nutritiva o punitiva:

Si aceptara total y completamente mi cuerpo en su tamaño actual, ¿todavía tomaría esta decisión.

Si aceptaras tu cuerpo, ¿todavía te levantarías temprano para ir a correr todas las mañanas, o te darías unos días más de descanso para dormir?

Si aceptaran su cuerpo, ¿pedirían la ensalada o elegirían el plato de pasta?

Si aceptaras tu cuerpo, ¿todavía comerías tus brownies caseros «saludables, sin gluten, paleo, 30 aprobados» que juraste que saben como los de verdad, o irías a una panadería y tomarías uno hecho con mantequilla y azúcar y harina?

Si la respuesta es no, entonces tal vez tus corridas matutinas no sean tu alivio del estrés, como te has estado diciendo a ti mismo. Y tal vez no quieras una ensalada. Y probablemente esos brownies no sean tan sabrosos como te has estado diciendo a ti mismo.

A medida que avanzas en el día de hoy, empiezas a preguntarte si tomarías las mismas decisiones si pensaras que tu cuerpo está bien como está. ¡Me encantaría escuchar si haces algo diferente por eso en los comentarios!

Más apoyo intuitivo para comer: