01 de mayo de 201701 de mayo de 2017&nbsp

Gracias a Megan Media y Tropicana, una marca que he amado desde la infancia, por patrocinar este post! Fui compensado por mi tiempo, pero como siempre, todos los pensamientos y opiniones son míos. Gracias por apoyar a las marcas que hacen posible este blog!

¿Alguien más tiene una barriga que puede ser un poco, umm, sensible? Siento tu dolor… ¡literalmente! Como alguien que sufrió de SII durante años, y que trabaja regularmente con clientes que sufren de enfermedades intestinales, definitivamente entiendo lo frustrante que pueden ser los problemas de estómago. Hay tantos factores que afectan a la salud intestinal, así que encontrar una solución puede ser difícil.

Lo más importante que he aprendido es que un intestino feliz y saludable requiere un mantenimiento regular. Al igual que uno se cepilla los dientes dos veces al día (esperamos), también debe tomar medidas diarias para mantener un intestino sano. Y al igual que mantener los dientes limpios, mantener un intestino sano tampoco requiere un gran esfuerzo. Aquí hay tres pasos diarios fáciles para tener un intestino sano y feliz:

1. Estrés de calabaza.
La conexión intestino-cerebro es tan poderosa que algunos científicos se refieren al intestino como el “segundo cerebro”. Si alguna vez has tenido “mariposas en el estómago” o una “reacción visceral”, entonces has experimentado la conexión visceral por ti mismo. El estrés y los problemas de estómago pueden convertirse en un círculo vicioso: los estudios han demostrado que el estrés puede desencadenar síntomas del SII y alterar la microflora intestinal, y una mala salud intestinal puede aumentar los síntomas de depresión y ansiedad. Rompa el ciclo dando prioridad al control del estrés. Si llevas una vida muy ocupada (¡hola!, ¡yo otra vez!), la idea del manejo del estrés puede parecer una tarea que consume mucho tiempo, pero no tiene por qué ser así. He encontrado el mayor beneficio de practicar la atención cuando saco a pasear a los perros cada mañana, y de hacer pausas de respiración profunda cuando me encuentro con que empiezo a estresarme. El yoga también ha sido un salvavidas para mí, y me encanta hacer yoga para la digestión cuando observo que los síntomas empiezan a aparecer.

2. Priorizar las plantas.
Las bacterias saludables en nuestro intestino definitivamente tienen algunas preferencias alimenticias – les encanta comer plantas! Aunque ocasionalmente recomiendo suplementos de fibra por razones terapéuticas, es la comida primero por la fibra. Eso es porque los alimentos enteros contienen muchos tipos diferentes de fibra – lignina, celulosa, beta-glucanos, pectinas, etc – ¡simplemente no puedes obtener eso en forma de suplemento! Aunque no me gustan las reglas de la comida, creo que es inteligente aspirar a obtener algún tipo de producto en cada comida, elegir granos enteros la mayor parte del tiempo, y disfrutar de algunas comidas a base de frijoles cada semana.

3. Elige Probiotics.
Los probióticos son cepas de bacterias que promueven la salud. Comer alimentos probióticos regularmente ayuda a reponer estas bacterias saludables en el intestino. Hay unas pocas fuentes de alimentos diferentes, pero uno puede comer sólo un poco de kimchi y yogur. Por eso estaba tan emocionado de conocer la nueva línea de jugos probióticos de Tropicana. Historia real – Empecé todos los días con el jugo de naranja Tropicana cuando era niño (mis padres eran grandes esnobs de Tropicana), y voy a volver al hábito con estos jugos probióticos! Hay tres sabores frescos diferentes – Fresa, Plátano, Piña y Mango, y mi favorito, Durazno, Fruta de la Pasión. Disfruta de una taza con el desayuno (tomaré cualquier excusa para romper mis vasos de jugo de perro de la Montaña de Berna – sí, en realidad tengo tal cosa) o úsalo para añadir dulzura y sabor tropical a tu batido matutino. Hice mi clásico batido verde con mitad de fresa, plátano y mitad de leche de almendra, ¡y fue tan refrescante! También me encanta hacer zumo de frutas burbujeante, especialmente cuando hace calor. Llena un vaso con hielo un cuarto del camino lleno de jugo, y luego rellénalo con un seltzer.

Si alguna vez siento mi estómago un poco flojo, no me asusto. Lo considero una señal de advertencia de que algo en mi estilo de vida está un poco fuera de lugar. Cuando vuelvo a estos tres sencillos pasos, mi estómago vuelve a su contenido habitual: ¡comer lo que sea en el plato en un abrir y cerrar de ojos!

¿Cómo mantener tu barriga feliz?

Mayo 01, 2017&nbsp/1 Comienza la salud, el jugo, el probiótico