12 de febrero de 2015/12 de febrero de 2015&nbsp

Olvídate de las palomitas de maíz para microondas! Esta receta de palomitas de maíz con aceite de trufa se cocina en la estufa y se rocía con una infusión de aceite de oliva con romero y ajo. Perfecto para una noche de cine romántico en casa!

Antes de que Scott y yo nos casáramos, nuestro oficiante nos pidió que leyéramos Los Cinco Idiomas del Amor. Es una gran lectura, un libro que recomiendo a cualquiera que esté comprometido o en una relación a largo plazo. Aprendimos mucho sobre cómo comunicarnos y hacernos sentir amados, dos habilidades que son importantes en el matrimonio.

Sin embargo, recuerdo claramente haberme decepcionado cuando me di cuenta de que mi lenguaje amoroso, la comida, no estaba incluido.

Cocinar comida deliciosa y nutritiva es una forma de comunicar amor a la gente que más quiero. Saber la alegría que la comida trae a mi vida, y tomarme el tiempo de llevar esa alegría a los demás, me hace feliz más allá de las palabras. Ya sea una rápida reunión de noche o un elaborado festín de vacaciones, hay amor en cada chuleta, revuelta y batida.

La comida es también la forma en que me muestro a mí mismo el amor. No hay mejor manera de amarse a sí mismo que tomarse un tiempo del día para preparar y saborear comidas y bocadillos hechos de deliciosos alimentos integrales. ¡Es un recordatorio de que mereces estar sano y feliz!

Me rompe el corazón saber cuánta gente tiene miedo de amar la comida. Un cliente me dijo una vez que tenía miedo de comer comida que le gustaba porque si la amaba, comía en exceso. Su miedo a perder el control le impedía experimentar uno de los grandes placeres de la vida.

Puedo ver cómo la gente se desenamora de la comida. Durante mucho tiempo, nos han dicho que la comida dietética sin sabor es “buena”, y que la comida con sabor decadente es mala. Con suerte, si has estado cocinando mis recetas sabes que la última parte no es verdad 🙂 ¡Pero estoy divagando! De todas formas, nos ahogamos, ahogando cosas como el queso sin grasa y las comidas congeladas insípidas, y muriéndonos de hambre hasta que un día inevitablemente nos damos un atracón con todos esos “alimentos prohibidos”. No es de extrañar que disfrutar de la comida esté asociado con una pérdida de control.

Requiere un trabajo duro, pero es posible volver a enamorarse de la comida. El primer paso es aprender a confiar en uno mismo, saber que tienes la sabiduría y la habilidad innata de nutrir adecuadamente tu cuerpo. Puede que haya una voz dentro de ti, diciendo que no la tienes, pero te prometo que está ahí. Tu cuerpo te dirá qué alimentos disfrutas, qué patrón de alimentación te hace sentir increíble, cuándo tienes hambre y cuándo estás satisfecho. Es difícil notar las señales de tu cuerpo después de pasar años ignorándolas.

Al igual que la construcción de la confianza en una relación, la construcción de la confianza en tu cuerpo se desarrolla a lo largo del tiempo por repetidos desafíos y resultados positivos. Ya sea que te permitas comprar una pinta de helado y tengas la fe y la confianza para detenerte cuando estés satisfecho, o que te enfrentes a una caja de rosquillas y puedas decir no (¡o sí!) dependiendo de lo que realmente desees, cuantas más veces navegues por estos escenarios desafiantes, más empezarás a confiar en ti mismo.

Mientras el resto del mundo de los blogs comparte todo tipo de golosinas de chocolate, decidí preparar un lote de palomitas de maíz con aceite de trufa. Nunca me ha gustado mucho el Día de San Valentín, y aunque ha habido algunos años en los que lo hemos celebrado saliendo a comer o viajando fuera de la ciudad, normalmente, sólo cocinamos la cena en casa y disfrutamos de una película mientras nos acurrucamos en el sofá. La noche de cine pide palomitas de maíz, pero es el día de San Valentín, así que tengo que animarme un poco 😉

Tengo a mano aceite de trufa de “The Crescent Olive” para rociar en cosas como sopas y pastas. Me encanta el sabor terrenal que añade. Si nunca lo has probado, te prometo que vale la pena el precio. ¡No hay nada como esto!

Para ahorrarse la molestia de ensuciar una sartén extra para hacer las palomitas, intente meterla en el microondas en una bolsa de papel marrón. ¡Sí, eso es! Miren este viejo puesto para ver las instrucciones.

¡Enviarles mucho amor a todos ustedes en este Día de San Valentín! ¡Espero que esté lleno de mucho amor, ya sea para ti o para un ser querido, risas y felicidad!

Palomitas de maíz trufadas con romero y ajo

Ingredientes

  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, divididas
  • 2 ramitas de romero, hojas removidas y picadas
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1/4 de taza de granos de palomitas de maíz
  • aceite de trufa (opcional)

Instrucciones

  1. Ponga 2 cucharadas de aceite de oliva, romero y ajo en una pequeña sartén a fuego medio. Cocinar hasta que empiece a chisporrotear y esté fragante. Cocine 15 segundos más, luego retire la sartén del fuego y déjela reposar para ayudar a que los sabores se infundan.
  2. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén grande con tapa. Añade las palomitas de maíz, revuelve para combinarlas con el aceite, luego cubre y enciende el fuego a medio-alto. Cocine hasta que las palomitas estén completamente revueltas, luego retire del fuego. Una buena regla general es esperar hasta que haya 3 segundos entre cada palomita.
  3. Coloca las palomitas de maíz en un tazón grande. Rocíe con la mitad del aceite aromatizado, reservando la otra mitad para otro lote de palomitas. Mezclar para combinar. Sazonar con sal, rociar una cucharadita o algo así de aceite de trufa en la parte superior y mezclar de nuevo para combinar.

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Febrero 12, 2015&nbsp/14 ComentariosAperitivos&Palomitas de maíz, grano entero